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La desaparición de Kris Kremers y Lisanne Froon

  • Foto del escritor: David CM
    David CM
  • hace 4 horas
  • 9 Min. de lectura

El flash de una cÔmara de fotos quiebra la oscuridad y la quietud de la selva panameña. La noche envuelve a Kris Kremers y a Lisanne Froon, dos chicas neerlandesas que, hasta ese día, 1 de abril de 2014, disfrutaban de unas merecidas y largas vacaciones en el país centroamericano. La efímera luz del flash apenas sirve para que las chicas puedan encontrar el sendero que les saque de las profundidades selvÔticas en las que ellas mismas se han adentrado. El cansancio comienza a atenazar los músculos y las mentes de Kris y Lisanne que cada vez ven mÔs complicado salir de allí. La trampa se ha cerrado sobre ellas lenta pero implacablemente para no dejarlas salir con vida de allí.

Vista desde helicóptero en noviembre de 2014 del pueblo de Boquete, PanamÔ. Fuente: wikipedia
Vista desde helicóptero en noviembre de 2014 del pueblo de Boquete, PanamÔ. Fuente: wikipedia

Antes de perderse para siempre en la selva, Kris y Lisanne, de 21 y 22 años respectivamente, vivían y trabajaban en la ciudad neerlandesa de Amersfoort. Tras unos meses trabajando en una café-restaurante de la ciudad decidieron tomarse unos meses sabÔticos y marcharse a PanamÔ. Su intención no era solo disfrutar de los paisajes que ofrece el país centroamericano o celebrar sus recientes títulos universitarios, sino que también tenían la intención de aprender español e incluso trabajar como voluntarias especialmente enfocadas en los niños.


Kris Kremers
Kris Kremers

Con todo esto en mente llegaron a PanamĆ” el 15 de marzo de 2014. Las primeras dos semanas las dedicaron a recorrer libremente el paĆ­s antes de llegar el 24 de marzo a Bajo Boquete donde tenĆ­an previsto vivir con una familia local durante el mes que durara su trabajo de voluntariado.


Todo transcurría sin problemas para Kris y Lisanne, que hasta ese momento estaban disfrutando de una experiencia que debían recordar de por vida. El 1 de abril, a eso de las 11 de la mañana hora local, ambas chicas comenzaron a recorrer un sendero llamado El Pianista que se adentra en los bosques nublados que rodean al VolcÔn Barú. Las jóvenes publicaron en Facebook sus intenciones de recorrer la zona caminando y algunos testigos las vieron comiendo con unos compatriotas antes de emprender el camino hacia el bosque.


Lisanne Froon
Lisanne Froon

Si bien se sabe que el trayecto hasta llegar al comienzo del sendero lo hicieron en taxi, no se sabe a ciencia cierta a qué hora comenzaron su caminata. La ruta que habían elegido, tiene una longitud de unos 4 kilómetros y se recorre de ida y vuelta en unas 3 o 4 horas.


Ese día, los padres de Kris y Lisanne, que se comunicaban con sus hijas a diario, dejaron de tener noticias suyas y las alarmas saltaron del todo cuando al día siguiente faltaron a su cita con el guía local. Para el día 6 de abril sus padres estaban ya en PanamÔ junto con policías, unidades caninas y detectives de los Países Bajos para realizar una búsqueda a gran escala por los bosques de la región. Al dispositivo se unieron helicópteros de rescate que sobrevolaban la selva mientras los grupos con perros peinaban los senderos. Esta búsqueda duró 20 días e incluso los padres llegaron a ofrecer una recompensa de 30.000 $ por cualquier información que condujera a conocer el paradero de Kris Kremers y Lisanne Froon.


A pesar de los esfuerzos, no se supo nada de las chicas hasta diez semanas después de la desaparición. Fue el día 14 de junio cuando una mujer indígena encontró una mochila azul a orillas del río en un pueblo llamado Alto Romero y la llevó a las autoridades. Dentro de la mochila se encontraron dos pares de gafas de sol, 83$, el pasaporte de Lisanne, una botella de agua, la cÔmara digital de la propia Lisanne, dos sujetadores y los teléfonos de ambas chicas en buenas condiciones.

La mochila azul hallada en Bocas del Toro contenĆ­a pertenencias de Lisanne Froon
La mochila azul hallada en Bocas del Toro contenĆ­a pertenencias de Lisanne Froon

Con esto en sus manos, era momento de que los investigadores hicieran su trabajo para intentar conocer qué les pasó a las chicas. Y eligieron comenzar analizando los teléfonos móviles.


Con ellos se comprobó que a las 16:39 el teléfono de Kris hizo el primer intento de llamada de socorro y poco después se hizo lo propio desde el móvil de Lisanne a las 16:51. Ambos intentos, no obstante, fueron fallidos por la nula cobertura que hay en la zona. El día 4 de abril, la batería del teléfono de Lisanne se agotó después de las 05:00 y nuca se volvió a usar. Por otro lado, el móvil de Kris no hizo mÔs llamadas, pero se encendió de forma intermitente con la intención de encontrar cobertura.


Entre el 5 y el 11 de abril el teléfono de Kris volvió a encenderse varias veces, pero no se volvió a introducir el PIN correcto. El 11 de abril, el móvil se volvió a encender a las 10:51 y se apagó por última vez a las 11:56.


En total fueron 77 los intentos de llamar a los números de emergencias, tanto al 112, teléfono internacional de emergencias, como al 911, el número específico de las emergencias panameñas. Sin embargo, solo uno de ellos se conectó a la red, aunque esta conexión duro pocos segundos hasta que se perdió la cobertura.


Tras analizar los teléfonos, los investigadores se centraron en la cÔmara de fotos digital de Lisanne. Gracias a las imÔgenes en ella contenidas, se confirmó la llegada de las chicas sanas y salvas a la cima del sendero. A partir de entonces, las fotografías muestran cómo se adentran en la selva por un sendero distinto al que tomaron para ascender. Esto pudo deberse a que se desorientaron y confundieron de camino o que intentaron visitar unas cascadas que previamente habían buscado en internet.


Uno de los numerosos selfies que se hicieron las chicas disfrutando del sendero
Uno de los numerosos selfies que se hicieron las chicas disfrutando del sendero

Las siguientes imÔgenes tomadas por Lisanne Froon se hicieron una hora después de alcanzar la cima, y empiezan a tener otro cariz, la alegría de las imÔgenes previas comienza a dar paso a la preocupación. En las fotografías 507 y 508, Kris cruza un arroyo poco profundo cubierto de piedras y se detiene sobre una de ellas mientras mira con gesto preocupado a la cÔmara. En las imÔgenes se aprecian también restos de suciedad en la pierna y pantalones cortos de la chica, como si ya se hubiera caído en alguna parte del camino. Es incierto el rumbo que tomaron entonces las chicas o qué les ocurrió, solo sabemos que dos horas y media después de esas fotos, comenzaron las infructuosas llamadas de emergencia desde sus móviles.


En esta foto Kris parece mirar a la cÔmara con un gesto de preocupación. Las cosas empezaban a ponerse feas para las chicas.
En esta foto Kris parece mirar a la cÔmara con un gesto de preocupación. Las cosas empezaban a ponerse feas para las chicas.

Zoom del rostro preocupado de Kris
Zoom del rostro preocupado de Kris

El día 8 de abril, con el dispositivo de búsqueda a pleno rendimiento, las chicas seguían intentando salir de la jungla. En la oscuridad total de aquella noche hicieron 90 fotos con flash entre la 01:00 y las 04:00. Algunas de las instantÔneas sugieren que estaban cerca de un río o un barranco. Otras muestran una ramita con envoltorios de caramelos encima de una roca. En otra se muestra lo que parece una correa de mochila y un espejo encima de otra roca. Y otra, quizÔs la mÔs inquietante, muestra la parte posterior de la cabeza de Kris Kremers, aunque no se aprecian heridas en ella.


Una posible explicación para todas estas inconexas imÔgenes podría ser que al estar en plena oscuridad y no tener linterna, usaran la instantÔnea luz del flash para intentar orientarse o no tener un accidente.



AdemÔs de poder analizar tanto teléfonos como cÔmara de fotos, el hallazgo de la mochila motivó nuevas búsquedas a lo largo del río Culebra. Lo siguiente en encontrarse fueron los pantalones cortos de Kris, sobre una roca en la orilla opuesta del afluente a pocos kilómetros de donde se había descubierto la mochila de Lisanne.


Dos meses mÔs tarde, y aún mÔs cerca de donde apareció la mochila, se encontró una pelvis y un pie dentro de una bota. Poco tiempo después aparecieron hasta 33 huesos muy dispersos a lo largo de la misma orilla del rio. Obviamente el siguiente paso fue realizar las pruebas de ADN a esos restos, que confirmaron que estos pertenecían a las chicas desaparecidas. Para llegar al lugar en el que aparecieron sus huesos, las chicas debieron atravesar cinco desfiladeros y cruzar tres ríos. Por qué las chicas decidieron hacer ese camino sin un guía es uno de los grandes misterios de este caso.


Restos de la bota de Lisanne
Restos de la bota de Lisanne

Si bien los huesos de Lisanne Froon aún tenían algo de piel adherida, los de Kris Kremers parecían haber sido blanqueados. Un antropólogo forense panameño afirmó mÔs tarde que bajo el microscopio no había rasguños perceptibles de ningún tipo en los huesos lo que significaba que se habían descarnado de forma natural debido a la descomposición. En total se halló el 10% del cadÔver de Lisanne y menos del 5% del de Kris.


La autopsia realizada a los huesos, reveló que el pie de Lisanne tenía tres huesos rotos y los huesos de las piernas mostraban signos de periostitis, una inflamación de la capa mÔs superficial del hueso. Esta condición suelen sufrirla los corredores debido al estrés continuo al que someten a sus piernas. Que Lisanne lo sufriera en ambas piernas significa que fue muy grave causÔndole mucho dolor y dificultad para caminar. Para llegar a ese estado las chicas debieron estar caminando durante mucho tiempo en condiciones muy duras. Esto también podría explicar la rotura de los huesos de los pies, pues al moverse con dificultad, pudo haber caído lesionÔndose.


Llegados a este callejón sin salida la investigación oficial del caso concluyó en 2015 y a día de hoy no se ha reanudado. Las autoridades panameñas concluyeron que Kris y Lisanne posiblemente murieran en un accidente tras perderse en la selva. La hipótesis principal sugiere que al intentar cruzar uno de los puentes de mono (rústicas estructuras de cuerdas usadas para atravesar el río) dispersas por el camino, una de las chicas pudo haber caído arrastrando a la otra. Las jóvenes también pudieron haberse encontrado con alguna de las numerosas serpientes venenosas que viven en la selva o con otros animales salvajes.


Aún con esta explicación oficial quedan muchas preguntas en el aire. Entre ellas estÔn las otras inquietantes desapariciones de extranjeros en la zona de Boquete. En 2009 el britÔnico Alex Humphrey de 29 años desapareció para siempre mientras visitaba la zona. En 2014, un mes después de la desaparición de Kris y Lisanne, le tocó el turno a la estadounidense Loretta Hinman, de 47 años. Unos días después de ser vista por última vez, su coche de alquiler fue hallado intacto, pero sin rastro de ella.


Aunque el caso ha dejado de investigarse de forma oficial, la desaparición de Kris Kremers y Lisanne Froon llamó desde el comienzo la atención de la comunidad en internet. Muchos usuarios han ido recopilando y fusionando toda la información disponible y para ello fue fundamental la publicación en 2020 de la gran mayoría de las fotos de la cÔmara digital de Lisanne. Cuando se encontró la cÔmara, sólo unas pocas imÔgenes fueron reveladas al público, pero la revelación de esta cantidad de archivos hizo que investigadores de todo el mundo se pusieran a dar su punto de vista sobre lo que podría haber ocurrido con las chicas en la selva.


Un año antes, en 2019, se filtraron en internet los diarios personales de Kris y Lisanne, que estuvieron escribiendo hasta el momento de su desaparición, pero que tampoco aportaron mÔs al caso salvo conocer mejor a las chicas.


En 2021 aparecieron fotos inƩditas de los pantalones cortos de Kris hallados en el rƭo.


Los pantalones cortos de Kris
Los pantalones cortos de Kris

Ese mismo año los periodistas neerlandeses Jürgen Snoeren y Marja West, publicaron el libro Verloren in de jungle (perdidas en la selva) en el que realizan una exhaustiva investigación sobre lo que pudo haber sucedido con Kris Kremers y Lisanne Froon repasando todas las hipótesis y supuestas pruebas que han ido apareciendo en internet. Para ellos la conclusión es clara: las chicas se perdieron en la selva y no pudieron regresar debido a que Lisanne había sufrido un accidente.


En el podcast de 2022 Lost in Panama en el que tomaron parte varios de los investigadores que llevaban años implicados en el caso, se dieron nuevos detalles sobre lo ocurrido con las chicas ademÔs de introducir un móvil del que no se había hablado hasta entonces: el asesinato. En este podcast se afirma que las jóvenes neerlandesas probablemente fueron asesinadas por un grupo de locales que habían conocido la noche de antes en una discoteca de la localidad. Se asegura también en el programa que cinco personas relacionadas con la desaparición de Kris Kremers y Lisanne Froon, han sido asesinadas en PanamÔ, incluidas personas que las vieron por última vez con ese grupo de hombres locales.


Como has podido leer, varias teorƭas y una sola verdad: las familias de Kris Kremers y Lisanne Froon no volvieron a verlas con vida nunca mƔs.



Con todos los datos en la mano, es hora de conocer tu opinión ¿Qué teoría te parece la mÔs plausible? ¿Crees que las otras desapariciones estÔn relacionadas con las de las chicas neerlandesas? ¿Pudo intervenir algo mÔs que sólo la naturaleza salvaje de la selva en el fatídico destino de Kris y Lisanne? Déjame tus comentarios abajo.

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